“Donde hubo juego, ideas quedan”: un Juevex en el que nos animamos a jugar

Unas 500 personas participaron, en la sala mayor de la Ciudad de las Artes, del último encuentro previo a TEDxCórdoba. Liliana Bodoc, Gonzalo Marull, Hecatombe!, Melania Ottaviano, María Carolina Marconi y Diego García Lambas fueron los invitados.

Bajo la consigna “Donde hubo juego, ideas quedan”, los asistentes se animaron a viajar en reiteradas oportunidades hacia el pasado para reencontrarse con el espíritu de la niñez, en el que los protagonistas son el juego, la curiosidad y la capacidad de asombro. Fue en el marco de un nuevo Juevex, el segundo del año, y el último antes del gran evento, el TEDxCórdoba.

Con la intervención especial de Lucas y Agustín, de Hecatombe!, como moderadores de la noche, los invitados fueron pasando de a uno por el escenario de la sala mayor de la Ciudad de las Artes.

La primera en participar fue la escritora Liliana Bodoc, quien lo hizo a través de un video en el afirmó que no hay que dejar de jugar: “Si perdemos el juego, perdemos lo esencial, dejamos de reinventar la memoria y la infancia”.

Luego, Gonzalo Marull, dramaturgo cordobés, intervino con una dinámica particular, en la que instó a cada uno de los participantes a expresar sus momentos de felicidad y de miedo. Al concluir su presentación, pidió que “nos animemos a pensar en otros mundos donde el juego finalmente recupere su carácter vital”, resaltando la necesidad de volver a tener una mirada sensible sobre los hechos.

Los chicos de Hecatombe!, además, también hicieron un recorrido de su experiencia colectiva, describiendo como pudieron hacer del juego una profesión: “Nos ha permitido descubrir partes de nosotros que no conocíamos”.

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A continuación, Melania Ottaviano, coordinadora del proyecto Minecraft en las escuelas, habló de los videojuegos y de su valor como herramienta para el aprendizaje. “El uso de los videojuegos emociona y motiva a los alumnos, aporta una mirada distinta a estudiantes y a docentes”, resaltó, al momento de contar cómo se fue transformando esa relación entre las partes.

María Carolina Marconi fue una de las sorpresas de la tarde. La joven de 16 años, participante del proyecto “Clubes de ideas”, hizo bailar a todo el auditorio y reflexionó: “Somos una sociedad que necesita aprender a realizar algo en lo que no seamos buenos”.

Finalmente, el doctor en astronomía Diego García Lambas realizó una analogía entre el juego del niño y el juego del universo, y nos invitó a disfrutar del cielo nocturno, profundo, que nos hace jugar con las constelaciones e imaginar formas.

El Juevex terminó con una invitación a incorporar el juego en los distintos ámbitos de la vida cotidiana. ¡Es hora de salir a jugar!