Horacio Pastawski: La curiosidad necesita de esfuerzo y el método disminuye el esfuerzo

«La curiosidad es la compulsión por levantar la tapa de la cacerola, ver donde lleva esa escalera, ver que hay adentro de mi juguete favorito, saber quién vive al otro lado de la esquina…y de la otra…?, que gusto tienen esos frutos verdes? podré volar si me hago unas alas de palo y papel? , Este imancito que levanta una cadena de clavos pero no las monedas,resistirá el peso de mi autito nuevo…por qué la cáscara de nuez flota como un barquito… , cómo vuelan esas partículas en el rayo de luz que pasa por la rendija ventana… qué son esas luces circulares en la sombra del árbol?», se pregunta Horacio.

«De niños esta curiosidad atenta contra nuestra supervivencia… y la de nuestras madres! A mí me llevo a caer del techo a los 11 meses y a no conservar ningún juguete de la niñez.

Y más tarde la compulsión se mantuvo. Aunque la experimentación se volvió más sistemática y prudente. Cómo puedo facilitar ese trabajo difícil, cuántas monedas habrá en este frasco, que hay detrás de esa montaña….? y comenzamos a darnos cuenta que la curiosidad necesita de esfuerzo y que el método disminuye el esfuerzo y que necesita ser acompañada de mucha observación y mucha reflexión… que es mejor empezar por el sendero que ya está marcado, siempre tendremos tiempo de salirnos de él para llegar la cascada más recóndita…!

…pero la curiosidad no cesa…, podré mover los átomos, se podrá viajar en el tiempo…pero también cómo podré saber qué causa ese dolor, este postre me saldrá más firme si le agrego harina…? Y si la próxima vez le pongo una menos de azúcar…! y uno aprende que cada pregunta genera muchas nuevas preguntas, y las preguntas que comenzamos hacer comienzan a ser mejor definidas y a tener respuestas y generar acciones concretas …hemos comenzado a descubrir el método científico. Y responder las preguntas se convierte en un desafío cuya resolución también se vuelve compulsivo y compartir nuestro aprendizaje se vuelve una gran alegría.

Aunque hemos visto que nuestras mascotas tienen curiosidad juguetona, ciertamente la curiosidad humana nos hace diferentes, nos transforma, nos hace mejorar, nos pone en movimiento…es el motor, es la esencia de lo humano. La pregunta difícil sería a si alguna vez llegué a algún lado sin la motivación de la curiosidad. Aún cuando llegué a algún lugar o concepto casi casualmente, sin duda fue la curiosidad por entender donde estaba y comprender sus cualidades lo que me llevó a admirarlo y registrarlo de una manera indeleble en mi memoria».