Pablo Bernasconi: La curiosidad es un motor inextinguible

Pablo Bernasconi es un ilustrador que toma muy en serio a la curiosidad: «Es claramente un motor poderoso, que nos tracciona y que difícilmente controlamos».

«Me gusta creer que sigue siendo el único punto que la humanidad no ha devastado de su propia naturaleza. Es un motor inextinguible, podría decirse. La dirección a la que nos lleve puede alternar entre la felicidad total o la completa destrucción, y en eso inciden fuerzas menos predecibles aún. Defender la curiosidad implica reconocerse como seres divinos».

– ¿Qué es para vos la curiosidad?

– La curiosidad es el motor inextinguible de una raza que se proclama extinguible. Es el aliento perfumado de las ideas que nos meten en problemas felices.

– ¿Hasta dónde te llevó tu curiosidad?

– La curiosidad me llevó a cuestionar muchas veces mis futuros posibles. La curiosidad me tuerce los caminos y me lleva de cabeza al barro profundo y sucio de la incertidumbre. Pero el barro se seca, y la desorientación se limpia avanzando.