Takehiro Ohno toma la historia, la cultura y la ética milenaria de Japón y enseña en sus platos la suma de “diferentes culturas y diferentes experiencias”.
Nacido en Hokkaido, una isla al norte de Japón, y descendiente de Samurai, Takehiro inició su carrera de chef en su tierra. Viajó al País Vasco para especializarse en su cocina y se convirtió en uno de los chefs «no españoles» más experimentados en cocina vasca. Luego el destino lo llevó a radicarse en Argentina, desde donde inició su camino por América latina.